JORDAN SANCHEZ - PSICOLOGO & MINDFULNESS MASTER

Los seis sabios ciegos y el elefante: un cuento para valorar las opiniones de los demás




Érase una vez seis sabios hombres que vivían en una pequeña aldea.

Los seis eran ciegos. Un día, alguien llevó un elefante a la aldea.

Ante tamaña situación, los seis hombres buscaron la manera de saber cómo era un elefante, ya que no lo podían ver.

– Ya lo sé -dijo uno de ellos-. ¡Palpémoslo!

– Buena idea -dijeron los demás-. Así sabremos cómo es un elefante.

Dicho y hecho. El primero palpó una de las grandes orejas del elefante. La tocaba lentamente hacia delante y hacia atrás.

 

El elefante es como un gran abanico -dijo el primer sabio.

El segundo, tanteando las patas del elefante, exclamó: «¡es como un árbol!».

– Ambos estáis equivocados -dijo el tercer sabio y, tras examinar la cola del elefante exclamó-. ¡El elefante es como una soga!

Justamente entonces, el cuarto sabio que estaba palpando los colmillos bramó: ¡el elefante es como una lanza!

– ¡No!, ¡no! -gritó el quinto-. Es como un alto muro (el quinto sabio había estado palpando el costado del elefante).

 

El sexto sabio esperó hasta el final y, teniendo cogida con la mano la trompa del elefante dijo: «estáis todos equivocados, el elefante es como una serpiente».

– No, no. Como una soga.

– Serpiente.

– Un muro.

– Estáis equivocados.

– Estoy en lo cierto.

– ¡Que no!

Los seis hombres se ensalzaron en una interminable discusión durante horas, sin ponerse de acuerdo sobre cómo era el elefante.

Para valorar las opiniones de los demás, hay que escuchar

Algo que podemos sacar en claro de este cuento es que para valorar las opiniones de los demás hay que aprender a escuchar.

 

Los seis sabios del cuento no atendían a lo que decían sus compañeros, tan solo afirmaban aquello que habían sentido con sus manos. Pero, eso era tan solo una suposición.

Al final, ninguno de ellos se acercó a la verdadera imagen de cómo es un elefante, aunque todos defendían con tesón su opinión.

 

Esto, que nos puede parecer tan absurdo, sucede con frecuencia. Ciertamente, todos ellos tenían razón en su percepción.

Sin embargo, ninguna coincidía con la realidad. Ninguno era capaz, tampoco, de valorar las opiniones de los demás.

 

¿En qué nos puede ayudar este cuento? La próxima vez que tengas una opinión diferente a la de las personas de nuestro entorno, te propongo que intentes mirar la situación desde su prisma.

 

Para eso, es imprescindible escuchar, preguntar si no entendemos algo y, también, expresar nuestra propia postura.

Esto no quiere decir que los demás no puedan estar equivocados, sino que aprenderemos a ser conscientes de que cada uno percibe la realidad de una manera distinta, llegando a tener todos una porción de razón.

 

Influida por nuestras experiencias, valores y creencias, nuestra forma de ver la realidad puede diferir bastante de la de los demás.

Pero, ¿eso significa que hay algunas que son verdad y otras que no? La respuesta es «no». Por eso, valorar las opiniones de los demás nos permitirá enriquecernos en lugar de empobrecernos defendiendo nuestra propia verdad que, como hemos visto con el cuento del elefante y los seis sabios, probablemente no sea tan «ajustada» como pensamos.

 

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/la-piedra-magica-una-historia-sobre-la-ceguera-mental/

 


1 comentario


  • MAriChuy

    Muy buena reflexión muchas veces diferimos de la opinión de los demás pero tienes razón debemos respetar y entender el enfoque que tienen los demás
    Gracias Jordan


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