JORDAN SANCHEZ - PSICOLOGO & MINDFULNESS MASTER

El Valor de las Cosas ūüíį


 

Un joven fue a visitar un maestro Zen para pedir su consejo: 

‚ÄúVengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¬ŅC√≥mo puedo mejorar? ¬ŅQu√© puedo hacer para que me valoren m√°s?‚ÄĚ

 

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

-Cu√°nto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quiz√°s despu√©s‚Ķ- y haciendo una pausa agreg√≥: Si quisieras ayudarme t√ļ a m√≠, yo podr√≠a resolver este tema con m√°s rapidez y despu√©s tal vez te pueda ayudar.

 

-E…encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

-Bien- asintió el maestro.

Se quit√≥ un anillo que llevaba en el dedo peque√Īo de la mano izquierda y d√°ndoselo al muchacho, agreg√≥- toma el caballo que est√° all√≠ afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por √©l la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo m√°s r√°pido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió.

 

 

Apenas lleg√≥, empez√≥ a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con alg√ļn inter√©s, hasta que el joven dec√≠a lo que pretend√≠a por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación.

-Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quiz√°s pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda enga√Īar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

 

 

-Qu√© importante lo que dijiste, joven amigo -contest√≥ sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¬ŅQui√©n mejor que √©l, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y preg√ļntale cuanto te da por √©l. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aqu√≠ con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar.

El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle m√°s que 58 monedas de oro por su anillo.

-¬°¬Ņ58 monedas?!-exclam√≥ el joven.

-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… si la venta es urgente…

El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

-Si√©ntate -dijo el maestro despu√©s de escucharlo-. T√ļ eres como este anillo: una joya, valiosa y √ļnica. Y como tal, s√≥lo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¬ŅQu√© haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvi√≥ a ponerse el anillo en el dedo peque√Īo de su mano izquierda. ¬†

 

Reflexión:

Si hay algo que verdaderamente¬†acaba con nuestra¬†energ√≠a¬†vital es la b√ļsqueda¬†incesante¬†de aprobaci√≥n.

Algunas veces nos metemos en problemas y tomamos decisiones de consecuencias dolorosas motivados por el deseo de ser aceptados, reconocidos y apreciados por las personas que nos rodean.

Cuando esperamos que nos amen y valoren, generamos una forma de esclavitud que termina mat√°ndonos en vida.

TODOS sin excepción tenemos un valor incuantificable e infinito, estamos dotados de un cuerpo que es una bendición de la naturaleza, una mente con la capacidad de crear cosas maravillosas, talentos que pueden ayudar a construir un mundo mejor y un alma capaz de sentir amor.

Es incontable todas las maravillas y posibilidades que tenemos los seres humanos.

La libertad es un don hermoso y comienza cuando soltamos las cadenas que nos impiden avanzar, una de las peores limitaciones mentales es esperar que sean los demás lo que nos digan lo que somos y lo podemos hacer.

Mira dentro de ti, esc√ļchate¬†y permite¬†que tu mente y tu coraz√≥n¬†se sintonicen¬†y que tu alma te hable desde el lenguaje del silencio.

"Conócete a ti mismo"

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Gracias por estar en esta comunidad.

 

Con Amor Jordan S√°nchez

Psicólogo | Mindfulness Master

 

 

Fuente del cuento: http://cuentos-zen-story.blogspot.com/

38 comentarios


  • Mighazays

    Muchas gracias hijo por esa reflexión


  • Marta

    Hermosa reflexión, y cuánta verdad.gracias por compartir tanta sabiduría


  • Mariangel Nieves

    Agradecida! Llega en su justo momento esta reflexión.


  • Mar√≠a

    Todos los días me reconoceré lo valiosa que soy


  • JACQUELINE SANABRIA

    Muchas gracias bendiciones


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